lunes, 30 de enero de 2012

El artículo de hoy en Milenio

Susana Silva, emprendedora cuyo sueño hizo realidad


"Café Toscana", una historia de esperanza escrita con el sabor de la pasión

Quería establecer una cafetería e incursionó con éxito en el mundo editorial. Convencida de que vale la pena soñar y luchar por ello, ahora escribe el guión para llevar su historia a la pantalla grande.

2012-01-30•Todas

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Impulsada por la impotencia que nace de abandonar los sueños propios para dejar que los demás alcancen los suyos, Susana Silva decidió perseguir un anhelo que la hiciera sentir realizada, quiso iniciar una cafetería pero la falta de capital la llevó a modificar su objetivo y transformar su sueño en el escrito de una novela Café Toscana, una historia que permite al lector asomarse al universo femenino y reflexionar sobre el valor de los sueños y la necesidad de alcanzarlos, pero también sobre lo intenso y breve que puede ser la vida, tal como lo es una buena taza de expresso.



Pasión, entrega, fe y mucho trabajo han hecho que la historia, que destaca por su estructura narrativa, sus ricas descripciones y la manera de involucrar las emociones del lector, sobreviva estos años y el proyecto se mantenga vigente y cada vez con un mayor número de personas tocadas por su magia, como lo demuestra que en días pasados fuera ubicado como uno de los libros favoritos de los venezolanos en 2011, según una encuesta entre usuarios de Twitter.



Lo que empezó como una historia de esperanza, que llamaba a los lectores, sin importar su género, a luchar por la realización personal, en cualquier punto en que ésta se encontrara, acabó convertido en un motor de vida para su autora, quien ahora tiene claro que “si hay que soñar, que los sueños no sean baratos”.



Es por eso que Susana Silva sueña en grande y se prepara para llevar al cine su Café Toscana, novela que no sólo le valió el Premio Naucalpan de las Artes en 2008, sino la certeza de que la literatura era el camino al que quería consagrar sus ilusiones y esfuerzos.



Tres ediciones del libro y la crítica favorable de personas de los medios como Sergio Sarmiento, Martha Debayle, Maxine Woodside y Julieta Lujambio, coinciden en que la autora atrapa y sorprende al lector con un lenguaje cálido y fluido.



A cuatro años de que inició la aventura, Susana no pierde el piso, sigue siendo la misma persona en esencia, lo que cambió, confiesa, fue su horizonte, pues los nuevos retos asumidos convirtieron a esa mujer en una perseguidora de sueños.



“Estos años, dice, como mujer, “entendí que a lo largo de la vida, a veces perdemos de vista los proyectos individuales, nos comprometemos con la familia en tal forma que somos buenas madres, buenas esposas, pero nos olvidamos por completo de nosotras mismas, pero detrás de ese olvido está la convicción que nos puede convertir en emprendedoras de distintos proyectos” Como escritora, aprendió que tiene la oportunidad de tocar la vida de los demás, como se lo demuestra la correspondencia que recibe en su blog, la interacción con lectores de todas latitudes que se han internado en su Café Toscana para compartir su sentir.



Admite que quizá desde un principio pensaba que este sueño debía ir más allá de la publicación de la novela, trascender fronteras y llevarla a la pantalla grande. Sólo que el sueño, aclara, se ha ido “revelando” a medida que las posibilidades van encontrando camino. La palabra fracaso no existe para la novel autora, quien ya tiene lista su siguiente novela, a la que titulará Sonidos bajo el agua, y que estará a la espera de una editorial que se interese en publicarla.



Si acaso, reconoce, ha habido obstáculos, “el primero de ellos fue que las casas editoriales no estaban dispuestas a aceptar mi manuscrito (pero) no lo tomé como algo personal. Simplemente fue una opción no viable en el camino, entonces busqué otra. Apostar con medios propios a la publicación, nuevamente fue parte de la conciencia o idea de que sí funcionaría”, relata Silva, quien ha invertido tiempo, dinero y esfuerzo en ir avanzando en esta empresa de convertirse en escritora, no sólo a base de talento sino de mucho “empuje” y de la misma paciencia con la que prepara la receta de un buen turco.



Amante de las señales que da la vida, Susana Silva cree en el destino, pero no en ese que se entiende como una trayectoria inevitable en nuestra vida, trazada por alguna fuerza divina ajena a nuestra injerencia.



Para ella, el destino está escrito para nosotros y por nosotros mismos; “habría que equipararlo a los recuerdos de nuestro futuro, de los que hablo en Café Toscana”, dice.



En este proceso, todo se vale y las nuevas tecnologías y las redes sociales han sido cruciales en el éxito de esta empresa, aún cuando no tiene conocimientos específicos sobre ellas, dado que se ha ido apoyando en ellas de manera intuitiva.



“Empecé el blog desde que se publicó la primera edición, hace cuatro años. Exploré redes sociales y sitios diversos, lo cual me llevó a hacer relaciones con autores independientes en España, en particular la amistad lograda con uno de ellos permitió que éste me obsequiara el prólogo incorporado en mi segunda edición”



El reconocimiento del Premio que en 2008 le otorgó el municipio de Naucalpan fue muy importante, pero sobre todo, las felicitaciones de los lectores, que van desde notas hasta diálogos personales, ellos son una retroalimentación muy valiosa y el impulso que me vuelca a seguir escribiendo”.



Susana Silva Bautista nació en la Ciudad de México. Es contadora pública y desde hace unos años incursionó en el mundo literario con favorables comentarios de la crítica, que le aplaude la forma, la técnica, la historia, pero sobre todo la capacidad con la que reflexiona de manera a veces divertida, a veces emotiva, sobre la aventura de vivir.



Susana mantiene un blog de la novela

http://cafétoscana.blogspot y una cuenta de “twitter” @Cafe_Toscana.



Carmen Varela

Café Toscana una historia de esperanza escrita con el sabor de la pasión

El día de hoy quiero agradecer a MILENIO por permitirle a mi autora aparecer en la contraportada del suplemento mensual TODAS, con una excelente entrevista que expresa fielmente sus palabras.

A lo largo del camino hemos encontrado muchos obstáculos, sin embargo, los puentes que van creando para nosotros las personas que apoyan nuestros proyectos, nos hacen CREER en que estos pueden seguir creciendo.

El interpretar las señales e ir conectando los puntos al estilo de Steve Jobs, forzaron a mi autora a vivir la vida de una nueva forma.
La pérdida de confort y equilibrio en nuestros espacios, nos vuelve necesariamente creativos y nos empuja a encontrar soluciones insospechadas.

Preguntar ¿por qué?, no vale, es mejor ¿para qué? Las respuestas van llegando poco a poco, sólo se necesita CREER y aceptar el hecho que corremos siempre el riesgo de hacer que nuestros sueños se vuelvan realidad, y esto para mí y mi autora se ha convertido en algo más que un pensamiento: una filosofía de vida.  

Gracias a MILENIO y a Carmen Varela por esta maravillosa entrevista.

domingo, 22 de enero de 2012

Un espresso al despertar - Paradoja

En esta ciudad el día comienza muy temprano para un porcentaje importante de la población, diferentes destinos y mucho tráfico nos obligan a madrugar para lograr cumplir con una importante condición de empleo que es la puntualidad, lo cual cada día va adquiriendo mayor mérito ante este caos citadino.


Uno de los placeres cotidianos, que no muchos disfrutan, radica en la contemplación del amanecer. A veces nos lo perdemos mientras nos vemos obligados a esquivar autos, o al revisar el reloj que no corre más despacio o incluso al trazar una nueva ruta en la mente que nos acorte la distancia y permita cumplir nuestra agenda del día.

Hace unos días decidí refugiarme en la bella ciudad de Puebla durante el fin de semana, para visitar sus típicas calles adoquinadas llenas de edificios que cuentan historias con sus iglesias maravillosas que visten de oro. La vista de sus bellos volcanes Popocatépetl e Ixtaccihuatl, es uno de los atractivos turísticos que no pueden evitarse, sin embargo no fue posible apreciarles, debido a las insistentes nubes que se plantaron a su alrededor.

Curiosamente en el camino que recorro diariamente por la mañana, aquel espectáculo que me quedó a deber la naturaleza hace unos días, me fue pagado con creces durante la semana.

La vista más espectacular de la Mujer Dormida, acompañada de su amante e incondicional Popo, la pude admirar gracias a un cielo despejado, con un colorido impresionante que los primeros rayos del sol imprimieron en el cielo matutino, similares a los que el atardecer permea con la puesta del sol. Naranjas en distintos matices delineados con la oscuridad todavía del alba, se montaron sobre los dulces sueños de una mujer postrada ante la vista de millones de espectadores que tal vez la ignoraron a su paso.

Cuando llegué a casa, me preparé un expreso y traté de entender la lección de esta paradoja. A veces salimos buscando encontrar lejos de nosotros, algún propósito u objetivo que debido a las circunstancias puede ocultarse a nuestra simple vista.

Hace falta redimensionar la perspectiva y el enfoque para apreciar lo que tenemos delante. Alejarnos un poco de la pintura para reconocer sus exquisitas características. Tener la consciencia alerta para que estemos realmente atentos, porque a veces nos desgastamos buscando lejos, lo que se encuentra justo delante de nuestros ojos.

Hay oportunidades que esperan sentadas a nuestro lado, de no elegirlas por pasar desapercibidas, puede ser que se tomen una siesta y aguarden por nuestra decisión, a veces es el miedo el que nos mantiene inertes, y el tiempo, el único que convierte a esas decisiones no tomadas en pérdidas irremediables, que ante un estado de inconsciencia, ni un majestuoso amanecer nos dejará reconocer.

domingo, 15 de enero de 2012

Un espresso al despertar

El placer de tomar Café

En torno al café se han dicho muchas cosas, versan dichos, virtudes y desventajas, probadas por estudios de diferentes corrientes y especialidades.
Existe un consenso en cuanto al estímulo positivo en el sistema nervioso a partir de la toma de una dosis de 200 mg de cafeína diaria, lo cual puede provocar un mayor estado de alerta, así como el beneficio de la claridad en las ideas.
Más allá de cualquier definición química o teórica, el café representa para mí un símbolo asociado con las pláticas compartidas con los seres más queridos y cercanos. Además, constituye una analogía perfecta con el sentido de la vida.

Para ser más específica debería entrar en detalles acerca de cómo se prepara una taza de café expreso perfecta. Las 4 M’s de Francesco Illy, fundador de la marca a la que el legado de su apellido ha dado nombre, son prácticamente un ritual para aquellos que disfrutamos de la dulce crema del café. La M de la mezcla perfecta, 100% arábiga. La M del molido preciso, gránulos finos casi hechos polvo. La M de la máquina, con la presión adecuada para lograr la extracción de la crema. Y finalmente la M de la mano del experto, que conjuga todos los elementos para crear una dulce y breve taza de café expreso.

Aplicando estos principios se logrará obtener de manera consistente una taza que no durará más de tres o cuatro sorbos. No obstante, para una amante del café como yo, el ritual de las 4 M’s que promete la obtención de un líquido dulce, con crema espesa de color avellana en la superficie, es un esfuerzo que vale la pena, para proporcionarme a mí y a mis invitados una sustancia llena de sabor. Existe una gran congruencia entre abrir una buena conversación con una buena taza de café: invita a la apertura, a la sinceridad, y en muchas ocasiones ayuda a romper límites, o acortar distancias entre los conversadores. La calidez de un buen café es difícil de igualar.

En cuanto a la perspectiva de su analogía con la vida, habrá que acordar primero cuán preciosa y efímera es ésta, para entender que el tratamiento de las mismas 4 M’s aplicadas a la preparación de la taza perfecta, pueden ser aplicados en la forma que decidimos vivirla:  

La mezcla perfecta se compone de nuestra propia esencia, de nuestros valores y de la materia que estamos hechos. La M para el molido es la forma en que tamizamos las experiencias que enfrentamos día con día, nuestra capacidad de pulverizar las dificultades para permitir que la presión que imprimen los eventos de esta maquinaria increíble y divina del universo siga extrayendo lo mejor de nosotros. Y finalmente la mano del experto, nuestra visión conformada por los sueños y proyectos que la voluntad se ha propuesto ir convirtiendo en realidad, que conjuga todos estos elementos para hacer de nuestros pasos en el camino, un momento memorable.

Un café al despertar me ayuda a abrir bien los ojos y la mente, y de esta manera les presentamos dentro del espacio de Café Toscana, y con el mismo enfoque y perspectiva que le ha caracterizado, esta sección que publicará entregas todos los lunes (o un poco antes) para abrir la semana con el espíritu de un buen espresso, que preparado con maestría nos recuerda la delicia de vivir la vida con el sabor de los sueños y la pasión de recordar nuestro futuro.

Susana Silva

Un café en Bolzano