martes, 30 de marzo de 2010

Cuando el tintero está lleno y las palabras se acumulan.

Como escritora novel, mi autora no tiene la disciplina de escribir a diario, a veces no es por falta de interés o gusto, sino por la ausencia de espacios y momentos que le permitan hacerlo.

No obstante cuando tantas palabras se van almacenando sin poder ser impresas, en un punto determinado no tienen más remedio que desbordarse en distintos puestos.


El sábado pasado según lo anunciado, tuve el honor de participar en una reunión del círculo de lectores de Cuautitlán "Entre árboles y libros" en el Centro de lectura de la Condesa, la experiencia fue increíble.

Las emociones de tantos lectores conjugados en aquel espacio acogedor hicieron que mi autora se sintiera como en casa, compartir la experiencia de cómo mis páginas habían ocupado instantes valiosos en sus vidas es un tesoro invaluable.

Escuchamos historias de lectores que ahora empiezan a trazar el rumbo hacia sus sueños, y si en alguna medida mis palabras han contribuido a ello, entonces todo el trabajo, implicaciones y costos han valido la pena.


Como resultado de tanta energía positiva, la creatividad hizo presa de mi autora y desde entonces no ha dejado de escribir los últimos capítulos de su siguiente obra.




Siguen surgiendo las historias en "Café Toscana" y de ahora en adelante trataré de escribirlas en este sitio, desde luego que para hacerlo necesitaré extraerlas cuidadosamente de los lectores que entran a mis mesas, se beben mi café y concilian el sueño de recordar su futuro al siguiente despertar. Aquellas historias que mis lectores me hacen llegar porque vale la pena compartirlas, espero seguirlas recibiendo y prometo plasmarlas en este espacio, porque así en realidad formarán parte de este mundo maravilloso que los soñadores entendemos con sabor a espresso.


miércoles, 24 de marzo de 2010

Una presentación en el Centro de Lectura La Condesa

He recibido una invitación que francamente me provoca un gran placer y dicha, ya que escuchar los comentarios de mis queridos lectores son un verdadero aliciente dentro de la incipiente carrera de mi autora; ahora imaginar que no sólo uno, sino un Club de lectores, le han brindado el honor de participar en una de sus reuniones generales, es como continuar recordando un futuro muy grato y lleno de reconfortantes satisfacciones.

Hace más o menos un mes a través de un email, Luis Aguirre, a título del Club de lectura Cuautitlán Entre árboles y libros le hizo a llegar a mi autora la invitación para participar en este evento, acompañada de líneas que estaban llenas de la calidez de un lector más de los que me han regalado un trozo de su fe y esperanza en que los sueños sí pueden cumplirse.

El foro que dará espacio a este evento el próximo sábado 27 es el Centro de Lectura de la Condesa y para mayores detalles a continuación la invitación digital:



Se trata de un evento abierto al público, en el que hacia las 13 hrs se incorporará mi autora con el fin de charlar con aquellos que ya se han tomado un espresso en Café Toscana, o están a punto de hacerlo.

Quiero dedicarle un especial agradecimiento al Club de Lectura Cuautitlán por la distinción y en especial a Luis Aguirre por su entusiasmo e interés en fomentar y promover las delicias de la lectura.

Como lo dice en su invitación soñemos juntos entonces, desde aquí hasta que la materialización de nuestros sueños nos alcance, en compañía de un buen
espresso doppio, ristretto o lungho, a nuestro gusto pero lleno de la sustancia que sólo puede brindar el sabor vibrante de la pasión por vivir.

domingo, 7 de marzo de 2010

Mi agradecimiento a Toño Esquinca

A veces sólo es cuestión de tiempo para que la vida nos lleve justo al sitio que nos permitirá entregar el precioso regalo del agradecimiento.

Hace más de un año, mi autora empezó a promocionarme a través de los medios y llevó ejemplares míos a diferentes radiodifusoras, no siempre se obtienen respuestas positivas pero en algunos casos como en el de Toño Esquinca incluso recibimos una recomendación al aire.
Sin embargo nunca tuve la oportunidad de agradecerle, mi autora no logró localizarlo por teléfono y nunca supo si a través del email enviado fue posible.

Los eventos necesarios sucedieron para darme al fin la oportunidad de acercarme a Toño Esquinca, quien ahora estrena los mayores ratings de audiencia en su nueva casa Alfa Radio.
Como padrino del lanzamiento de una nueva carrera LANCE en la Escuela Bancaria y Comercial en donde ahora mi autora participa formando parte del cuerpo docente, Toño Esquinca asistió al evento inaugural para comunicar un mensaje de invitación y bienvenida a los futuros comunicadores que opten por estudiar dicha carrera.

Previo a su presentación, Toño aceptó amablemente una entrevista con mi autora y francamente conocerle se convirtió en una importante experiencia para ella.


Recibir el reconocimiento de este importante comunicador como un lector satisfecho y además contento, tal vez hasta un poco orgulloso de verme seguir creciendo ahora con mi nueva edición, fue algo muy especial.

Un enfático y profundo agradecimiento de corazón, al fin pudo entregarse a una persona que si bien a través del radio logra contagiar de alegría, buena vibra y ganas de soñar con un desborde impresionante de carisma, de frente va mucho más allá con una sonrisa espontánea y una mirada llena de luz que comunica las palabras de su corazón.

Es un honor y un gran orgullo contar a Toño Esquinca entre uno de los soñadores que continúan reconquistando sus sueños en Café Toscana.